La efectividad de los banners en los servicios de correo electrónico
Nunca he sido amigo de los banners. Para quienes no conocen el término es didáctico explicarles que se trata de esas imágenes publicitarias, coloridas y en movimiento en su mayoría, que se suelen publicar en diversos sitios web con el fin de ‘publicitar’ algo. Veamos un ejemplo de uso de banners en la página principal de MSN Latinoamérica:
Se pueden observar claramente cuatro banners:
1. El superior de MSN, el cual se conserva cuando se ingresa a revisar la cuenta de correo electrónico de Hotmail pero con otra publicidad.
2. El principal de la columna derecha, esta vez con publicidad de la marca iFOREX (en movimiento).
3. El secundario de la columna derecha, con más publicidad de MSN.
4. Un banner en la columna izquierda, con publicidad de Amor y Amistad MSN.
Ya otras personas han escrito sobre el tema de la efectividad de los banners. Muchos condenándolos, otros tantos defendiéndolos. Les creo más a los que los atacan y a sus razones, basadas sobre todo en investigaciones de conductas de navegación de los usuarios. Recuerdo un artículo publicado en alzado.org que hablaba de la ‘ceguera ante los banners‘.
Recuerdo también a Steve Krug en su libro ‘No me hagas pensar’ cuando habla del ‘efecto Náscar’ haciendo referencia a las filas o columnas multicolores de banners que se pelean entre todos por llamar la atención de los visitantes del sitio web que los publica. Asocio el ‘efecto Náscar’ a muchos colores, movimientos bruscos, desorientación, accidentes, etc.
Pues bien, a propósito del tema, hace unos días un amigo me preguntó si yo me fijaba en los banners que aparecen en la parte superior del correo electrónico de Hotmail. Mi respuesta fue categórica: NO. Y pensándolo bien, casi nunca, por no decir nunca, me fijo en los banners de ningún sitio web.
Luego me puse a pensar en cuál sería realmente la efectividad de estas ‘estrategias comunicativas-publicitarias’, sobre todo en el correo electrónico.
Insisto en que personalmente no lo creo mucho a los efectos comunicativos y persuavisos del banner, porque como espacio publicitario que aparece en el proceso de búsqueda o realización de una tarea en un sitio web, suele pasar inadvertido a nuestros ojos, o en el peor de los casos, estorba.
Para muchos es común la experiencia de pasar de un canal de televisión a otro (algo que en términos comunicativos se conoce como zapping) cuando llega la publicidad a interferir el interesante programa, serie, película, novela, documental, video, o cualquier audiovisual que estamos observando.
Pues bien, ¿no es acaso similar esta experiencia en la web? Banner = Publicidad.
Ahora bien, volviendo a la pregunta de mi amigo, respecto a si observaba los banners del correo electrónico, me puse a observar el banner del servicio de correo en mención. Se movía y era multicolor. Ni el movimiento ni el color me atrajeron. ¿Por qué? Porque yo, como usuario de correo electrónico, iba a usar este servicio. No iba a mi cuenta de correo a ver banners. Así de sencillo.
Creo que cuando un usuario tiene fija una tarea que va a realizar en su experiencia de navegación, trata de realizarla lo más pronto posible, evadiendo el ‘ruido o interferencia’ que se pueda presentar. Y para mi un banner suele ser asociado a ruido.
Con motivo de la reflexión observé además mis cuentas de correo en Yahoo y Google. Me di cuenta que Yahoo también hace uso del banner en la parte superior (no sobra decir que nunca me había percatado de su presencia, así fuera grande, colorido y multicolor), mientras en mi correo de Google no aparecía esa ‘artimaña’ publicitaria. Antes por el contrario, Google optimiza este espacio superior tan importante en los enlaces principales de las funciones del correo, sobre todo el de la búsqueda de mensajes. Buena esa Google.
Pues bien, para mi la funcionalidad del banner siempre ha estado en entredicho. Puede funcionar un par de semanas en algunos sitios web cuando es algo novedoso gráficamente y reviste cierto grado de interés comunicativo. Pero después de ese tiempo, se convierte en un elemento más del paisaje digital del sitio web que suele pasar inadvertido.
¿Se fija en los banners que aparecen en su correo?. Si es así, puede que usted se quede observando detenidamente los comerciales cada vez que interrumpen los programas de televisión de su gusto. Piénselo.
